PARTICIPACIPACIÓN DE UNISUR EN RUIICAY 2018

Los pasados días 15, 16 y 17 de octubre, se llevó a cabo en las instalaciones de la Universidad Autónoma Indígena Intercultural (UAIIN-CRIC) en Popayán, Colombia, la Asamblea Ordinaria de la Red de Universidades Indígenas, Interculturales y Comunitarias del Abya Yala (RUIICAY), convocada en el marco de la Segunda Conferencia Internacional de Comunicación Intercultural. A esta reunión asistieron los Rectores de la Pluriversidad Amawtay Wasi de Ecuador, de la Universidad Autónoma Indígena Intercultural de Colombia, de la Universidad de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe Nicaragüense, la Universidad Boliviana Aymara, la Universidad Boliviana Quechua, la Universidad Boliviana Guaraní, la Oficina para Pueblos Indígenas de la Universidad de Panamá, el Instituto de Educación Superior Intercultural Campinta Guazú Gloria Pérez de Argentina, la  Universidad Ixil de Guatemala y la Universidad de los Pueblos del Sur de México.

Este importante encuentro se realizó bajo los siguientes objetivos:

  • Informar la situación que guardan los distintos procesos de lucha y organización de las instituciones que conforman la RUIICAY.
  • Participar en los procesos de discusión e intercambio de experiencias dentro del programa de la Segunda Conferencia Internacional de Comunicación Intercultural.
  • Definir conjuntamente como RUIICAY la ruta para fortalecer la educación superior intercultural a nivel América Latina y el mundo.

Los resultados generados fueron: La declaratoria de la Segunda Conferencia de Comunicación Intercultural y el Plan de Trabajo Anual de la RUIICAY, en los que se plantea la necesidad de dar seguimiento y promover la Declaratoria de la III Conferencia Regional de Educación Superior, particularmente el apartado relativo a “Educación Superior, Diversidad Cultural e Interculturalidad”, donde se estipula que

“Las políticas y las instituciones de educación superior deben contribuir proactivamente a desmontar todos los mecanismos generadores de racismo, sexismo, xenofobia, y todas las formas de intolerancia y discriminación. Resulta imperativo que se garanticen los derechos de todos los grupos de población discriminados por raza, etnicidad, género, situación económica, discapacidad, orientación sexual, religión, nacionalidad y desplazamiento forzado. es ineludible que se destinen recursos financieros y esfuerzos de investigación, docencia y extensión/vinculación a estos fines.

Es necesario promover la diversidad cultural y la interculturalidad en condiciones equitativas y mutuamente respetuosas. El reto no es solo incluir en las instituciones de educación superior a mujeres, personas con discapacidad, miembros de pueblos indígenas y afrodescendientes e individuos de grupos sociales históricamente discriminados, sino transformarlas para que sean social y culturalmente pertinentes. Estos cambios deben asegurar la incorporación en las instituciones de educación superior de las instituciones, valores, conocimientos, saberes, sistemas lingüísticos, formas de aprendizaje y modos de producción de conocimiento de dichos pueblos y grupos sociales.

Es ineludible reconocer y valorar  las epistemologías, modos de aprendizaje y diseños institucionales propios de los pueblos indígenas y afrodescendientes, comunidades campesinas y otras socioculturalmente diferenciadas. Todo esto debe ser garantizado por políticas y mecanismos de aseguramiento de la calidad apropiados, para lo cual deben utilizarse indicadores específicos e impulsar la participación libre e informada de representantes de estos grupos de población.

La educación no es solo un derecho humano sino también un derecho de los pueblos. Existe una importante deuda histórica de los Estados y las sociedades latinoamericanas y caribeñas con los pueblos indígenas y afrodescendientes. Si bien sus derechos son reconocidos en numerosos instrumentos internacionales y en la mayoría de las constituciones nacionales, existe un alarmante déficit en el disfrute efectivo de los mismos, incluso en la educación superior. Las instituciones de educación superior deben garantizar el disfrute efectivo de estos derechos y educar a la población en general, y particularmente a sus comunidades, contra el racismo y todas las formas de discriminación y formas conexas de intolerancia.

Es fundamental promover y facilitar el aprendizaje de las lenguas de pueblos indígenas y afrodescendientes y su uso efectivo en las prácticas de docencia, investigación y extensión. La formación de docentes interculturales bilingües para todos los niveles de los sistemas educativos es un deber prioritario de la educación superior.”